1. Pasé ante una garita con dos
vigilantes que limitaba el pase de vehículos, <<Buenaaas>>,
atravesé parte del jardin y subí la breve escalinata de mármol
sintiendo de nuevo la protesta de mis muslos, hartos de tanto trabajo
extra. Ariba me encontré con una cancela acristalada que dejaba ver
el zaguán, un espacio en que su día debian haber tenido acceso las
caballerías y del que partían dos escalinatas, ascendente y
descendente, profusamente decoradas. Pulsé un timbre que ví
embutido en una placa dorada. Se leía <<Jenny G.>>
bajo un adorno grabado que me pareció un vara de nardos (pero igual
eran magnolias, porque entiendo más bien poco de flores).
2. Lo de glamuroso
ya me lo esperaba, pero el exotismo era de una especie extraña:
quizá el que tendría Barcelona desde el punto de vista de un
extranjero, no sé: aquello era un club típicamente británico que
sin embargo no estaba en Londres, estaba en lo más alto del barrio
de Sarrià, y ese desplazamiento se expresaba en cada detalle, en la
propia arquitectura del edificio, en las tintas chinas que mostraban
un Paseo de Gracia
de principios de siglo, en las sillas modernistas, en los grandes
ventiladores del techo, en el azul luminoso del tapizado de las
paredes y las enormes y poco mediterráneas kentias que acababan de
redondear el toque colonial.
3. El sol persistía
en su empeño de tocarle los cojones al personal, però logré salí
del bar y salvar las dos manzanas que me separaban del portal del
despacho procurando seguir las aceras en sombra. Treinta y pico
escalones después estaba ante la puerta de <<Miralles
& Miralles, Acesores Financieros>>.
El segundo Miralles soy yo; el primogenito debía de estar dentro,
afeitado, duchado y encorbatado desde las siete de la mañana. Lanzé
un <<hola>> general a la peña y saludé particularmente
a la María con un <<qué tal>>. <<Ya ves, hijo,
batallando con los teléfonos...>>
4. Página
22, apartado Sociedad, sección Sucesos:<<Aparatoso accidente
mortal en Les Corts>>. Dos columnas. Foto: más allá de un
tramo de valla metálica abatido, la cámara se asoma a un grandísimo
agujero excavado; en el fondo, junto a la base de la grúa, se
distingue un coche patas arriba. Pie de foto: <<El vehículo
colisionó contra la barrera de seguridad y cayó al vacío>>.
Cuerpo:<<El períodico,
Barcelona. Francesc Robellades Marí, de veintiocho años, ha
ingresado cadáver esta madrugada en el Hospital
Clínico de Barcelona a consecuencia de
las heridas sufridas al precipitarse el vehículo que conducía en la
excavación de un parking en construcción,
sitio en la confluencia de Travesera de Las Corts y Jaume Guillamet.
En el accidente se vio implicado un segundo automóvil que según
declaraciones de un testigo
presencial a la Guardia Urbana se alejó a toda velocidad tras el
suceso, ocurrido alrededor de la medianoche. En espera de esclarecer
los hechos y reclamar las responsabilidades en las que pudiera haber
incurrido el conductor fugado, se han iniciado ya las diligencias de
búsqueda de este segundo vehículo, un
Seat Ibiza de colo rojo.
5.- Estoy buscando al
propietario de un solar..., de una casa vieja en Les Corts. Diez mil
duros si me lo tienes para antes del lunes.
Una cosa estaba
clara: si The First
ofrecía cincuenta mil pelas por un nombre es que esa información
daba para hacer un negocio neto de varios millones. No debía de ser
nada ilegal- The First
no hace nunca nada ilegal-, pero apestaba a diez kilómetros: el
perjudicado debía de ser un jubilado, un huerfanito, la última foca
monje del Mediterráneo.